DOWNSIZING

El fenómeno llamado “Downsizing” (reducción de tamaño), aboga por sustituir los motores de gasolina de cilindrada importante por otros más pequeños sobrealimentados, con el objetivo de reducir el consumo pero manteniendo (e incluso mejorando), el mismo nivel de potencia y par motor que el motor de referencia. Leer más “DOWNSIZING”

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DERIVA

El coche está en contacto con el suelo a través de los neumáticos, que a diferencia de las llantas o el resto de componentes de la dirección, son de caucho y por lo tanto tienen una cierta capacidad de deformación. Cuando vamos en línea recta, si las presiones de los neumáticos son las correctas, esta capacidad de deformación es casi indetectable pero, al tomar una curva, mientras que el neumático quiere seguir la trayectoria marcada por el conductor, el resto del coche, debido a las fuerzas transversales (fuerza centrifuga), tiene una cierta tendencia a seguir recto, lo que provoca una deformación de la cubierta (especialmente de su flanco), y que finalmente la llanta (y el resto del coche) tengan una trayectoria, mientras que el neumático tenga otra ligeramente diferente. El ángulo que forman estas dos trayectorias se denomina ángulo de deriva, que por lo tanto es “la variación de la trayectoria registrada como consecuencia de la deformación del neumático”.

El perfil del neumático, la presión de inflado, la velocidad a la que se toma la curva, el peso total del coche, además de otros factores, son los que incidirán directamente en que la deriva sea mayor o menor. No hay que confundir, en cualquier caso, la deriva con una perdida de adherencia o derrapaje, que son otras circunstancias diferentes.